
CARTAS PARCUVE®
Esta baraja es una herramienta terapéutica creada para explorar, comprender y acompañar la identidad, especialmente allí donde fue herida por experiencias relacionales dolorosas. Cada carta contiene una imagen simbólica que representa situaciones traumáticas que pueden ocurrir en la infancia, la adolescencia, la vida adulta, la pareja o la familia.
Tal como escribió Tolstói:
“Todas las familias felices se parecen; pero cada familia infeliz lo es a su manera.”
Las Cartas PARCUVE nos permiten ver precisamente esas diferencias: los matices de cada historia, los silencios, las heridas, los patrones de supervivencia que se formaron dentro de cada familia. Ninguna identidad se organiza igual ante el dolor, y cada trayectoria tiene su propia arquitectura de adaptación.

CARTAS SHAME
Las cartas de esta baraja son instrumentos proyectivos, sus ilustraciones están llenas de detalles sutiles que nos ayudan a conectar de forma simbólica con nuestra memoria implícita, muchas veces inconsciente. Estas cartas están diseñadas para ayudarnos a identificar el proceso de gestación de la vergüenza. En ellas, identificamos muchos elementos que nos llevan a sensaciones emocionales como el querer desaparecer, la congelación o el sentirse pequeño, entre otras.
Reflejan sensaciones corporales, como tener un nudo en la garganta, un malestar en el estómago, etc. Además, están representados los procesos cognitivos que se dan con la vergüenza, por ejemplo, la disociación, los pensamientos intrusivos o la mirada crítica.
La vergüenza proviene del genuino deseo de ser visto y amado, pero en ese intento, a veces vivimos experiencias vitales que se contaminan de algunos componentes críticos, lo que nos lleva a querer escondernos de los demás o de nosotros mismos.
La manera en que nos trataron puede quedarse en nuestro interior como una manera de diálogo interno. Es por ello que la vergüenza puede conducirnos a aislarnos o a sentirnos inadecuados en algunas situaciones.
Con la vergüenza como compañera, el miedo al rechazo se activa y tendemos a ocultarnos o mantenemos el silencio en momentos donde sería conveniente hablar, sentimos temor a exponernos, a que otros nos avergüencen o a perder ciertos vínculos. En un caso extremo, nos puede llegar a paralizar y a separar de los demás.